Política de innovación y emprendimiento
Como parte del Plan Estratégico Institucional (PEI) 2024-2028, el Instituto Profesional Santo Tomás, a través de la Dirección Nacional de Innovación y Emprendimiento (DNIE), desarrolló su Política de Innovación y Emprendimiento, orientada a fortalecer las actividades de docencia y Vinculación con el Medio.
Esta política responde a los lineamientos de la Ley 21.091 sobre Educación Superior, la Estrategia Nacional Técnico Profesional, la Estrategia Innova TP (2023), el programa IP-CFT 2030 de Corfo-Mineduc y los criterios definidos por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).
Objetivo de la política
La Política de Innovación y Emprendimiento busca desarrollar capacidades y competencias en estudiantes, egresadas, egresados y comunidad educativa, promoviendo experiencias transformadoras que contribuyan al desarrollo personal, laboral y social.
A través de esta iniciativa, se fortalecen competencias de innovación y emprendimiento orientadas a ampliar oportunidades de desarrollo y generar un impacto positivo y sostenible en los territorios.
Ámbitos de desarrollo
La política considera acciones en tres ámbitos de desarrollo:
- Curricular
- Institucional
- Territorial
Estos ámbitos permiten articular la innovación y el emprendimiento con la formación académica y la Vinculación con el Medio.
Santo Tomás adhiere a la definición de Innovación propuesta por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE):
“Innovación es un nuevo o mejorado producto o proceso (o una combinación de ambos) que difiere significativamente de los productos o procesos previos de la unidad institucional y que genera valor al ser puesto a disposición de potenciales personas usuarias (producto) o implementado en la unidad institucional (proceso)” (Manual Oslo 2018).
En Santo Tomás entendemos el emprendimiento como:
“El acto de identificar y aprovechar oportunidades para generar valor económico y social mediante la creación o transformación de organizaciones” (Vincens y Grullon, 2011). Esta definición se puede interpretar y aplicar en un contexto educacional desde la perspectiva del desarrollo personal, ya sea iniciando un camino propio, en el rol de “emprendedor”, como también al interior de una organización, “intraemprendedor”.
Ambas alternativas responden a una “mentalidad emprendedora” que en Santo Tomás buscamos forjar y potenciar para contribuir al valor tanto de un perfil de egreso pertinente a las necesidades actuales y futuras del país, como de los diversos territorios intervenidos.
En ese sentido, el emprendimiento no se limita a la creación de nuevas empresas, sino que también abarca habilidades y destrezas como el trabajo en equipo, la colaboración, la digitalización, el liderazgo, la innovación y la creatividad. Todas ellas son demandadas en ámbitos tanto laborales, como personales.